lunes, 11 de septiembre de 2017

La campana de Cristal by Sylvia Plath

La campana
de Cristal 

Título original: The bell Jar
Autor: Sylvia Plath
Total de páginas: 288
Ambientada: Nueva York y Boston 



La campana de cristal, fue publicada inicialmente bajo pseudónimo poco después del suicidio de su autora. Es la crónica de un año de vida Esther Greenwood, el año de su depresión nerviosa y la terapia profesional siguiente, con ocasionales saltos en el tiempo hacia su época de estudiante, hasta la reintegración final de la protagonista en el mundo. En palabras de Robert Scholes publicadas en New York Times Books Review, "Esta novela contempla la locura del mundo y el mundo de la locura y nos fuerza a considerar el gran interrogante planteado por toda verdadera ficción realista: ¿qué es la realidad y cómo enfrentarse a ella?.

[Me sentía muy tranquila y muy vacía, como debe sentirse el ojo de un tornado que se mueve con ruido sordo en medio del estrépito circundante].
 Éramos doce en el hotel.
Todas habíamos ganado un concurso de una revista de modas escribiendo ensayos, cuentos, poemas y reportajes sobre modas, y como premios nos dieron empleos en Nueva York durante un mes.

Esther al ganar el concurso de la revista se siente como alguien completamente diferente, en casa es solo una chica de 19 años en un pueblo ignorado tan pobre que que no puede siquiera comprar una revista, y entonces gana una beca para la universidad, un premio aquí, otro allá. Saltando de hotel al trabajo de trabajo a fiestas, tanto de la editorial como de conocidos o no, pero que estaban dentro de la vida social donde ella se estaba moviendo. 
Se supone que debía estar emocionada, pues había ganado y esa era una de las mejores oportunidades de su vida pero en realidad no se sentía cómo tal. Se sentía otra persona con ropa bonita, y buena comida pero ella no era eso. Tenía peinados en salón, maquillaje gratis y costoso, por supuesto; pero sobretodo la oportunidad de colocarse en un buen empleo. conocer a personas que habían triunfado.

En el hotel en el que se encontraba, estaba alojada con chicas millonarias aburridas de sus costosas vidas, cuando Esther, era la primera vez que salia de Nueva Inglaterra. La única "quizá" amiga que consigue hacer es Doreen, quien la reñia por entregar sus trabajos en el plazo fijado. Doreen era guapa, el tipo de chica que mirabas en la calle y te hacia seguirla hasta no verla más, la clase de chica que termina un cigarro y prende otro.

[...pero estar con Doreen me hacía olvidar mis preocupaciones. Me sentía sabia y cínica como el infierno]

 Pero con ella realmente se sentía más sola, no era una mala chica en realidad no. Ahora hablemos de Jota Ce, la jefa editorial de Esther, quien no era nada atractiva pero tenia un gran cerebro. Ella simplemente le preguntaba si le gustaba su trabajo porque Esther, realmente hacia bien su trabajo en su pueblo dirigía la gaceta y redactora de la revista literaria del comité de honor. 

[Toda mi vida había dicho a mí misma que lo que quería era estudiar y leer y escribir y trabajar como loca, y de hecho, parecía ser cierto ] 
 Cuando Jota Ce le pregunta que espera después de graduarse de la Universidad, a ella le encantaría decirle que escribir un libro de poemas o ser profesora, una especie de redactora... pero lo único que sale de su boca es un: No lo sé. Se sentía ofendida y dolida consigo misma al decir eso porque realmente no era lo que quería.

Tuvo algunas relaciones pero nada realmente importante, no era como realmente la vida amorosa figurara del todo en su vida.  [Nos abrazamos, nos dijimos adiós y nos fuimos hacia extremos opuesto].

Buddy Willard, por ejemplo, fue su primer todo: el hombre del que ella estaba encantada, a quien le regalo su primera vez, sus idas hasta Yale, quien le dio su primer beso pero también a quien termino mintiendo haberse acostado con otros para parecer un poco más, que sé yo: madura.

Y todo esto le viene a la mente cuando recibe una llamada de Boston, informándole que Buddy tenía tuberculosis. [ No sentí la menor tristeza. Sólo sentí un gran alivio].

Esther vuelve a casa y realmente piensa en qué poco duró. Vuelve a la realidad, a casa, dónde esperaba una respuesta, pues había metido una solicitud para una beca, la cual es rechazada y eso la desilusiona un poco. 

En el libro vamos alternando en el momento donde esta en Nueva York y cómo la está pasando, y también recuerdos de casa. 

Al llegar a casa y saber que fue rechazada, comienzan las duda sobre qué es lo qué hará?, tal vez ser fotógrafa o  mecanógrafa, hasta intento escribir un libro. Con todo esto ella deja de dormir, de comer; y pide más pastillas para dormir a Teresa, la cuñada de su tía y doctora de la familia. Quien le deja de dar pastillas para dormir y decide mejor mandarla a un psiquiatra. 

Ella va con el Doctor Gordon, quien definitivamente costaba una fortuna para su madre, y quien después de sesiones habla con su madre y le dice que siente que Esther no esta para nada mejorando así que le  manda a hacer sesiones de electroshock. Ella comienza a mentir estar bien, las sesiones duelen demasiado y ver a su mamá mal por ella. también. 
[Quería decirle que si tan sólo algo anduviera mal en mi cuerpo sería magnifico, preferiría que algo funcionara mal en mi cuerpo a que funcionara mal en mi cabeza, pero la idea parecía tan complicada que no dije nada.]
Después de estar internada por un tiempo, observando casos similares, sabía que no importaba donde estuviera, la señora Guinea era una señora rica que también fue estudiante de su misma escuela y decidió pagar todo su tratamiento a cambio de recibir algunos escritos de Esther.

[...porque donde estuviera sentada -en la cubierta de un barco o en la terraza de un café en París o en Bangkok- estaría sentada bajo la misma campana de cristal, agitándome en mi aire viciado]

Esther, a pesar de cómo se sentía, atrapada en su propio aire viciado. Presencia la perdida de alguien que vivía su propio aire viciado, alguien que no pudo ganarla a sus demonios. Desde mi punto de vista fue quizá lo que la ayudo a salir adelante, el que más que no saber qué hacer con su vida o hacia dónde disparaba, lo que realmente tenía era toda una vida por delante y decide aprovecharla. 



2 comentarios:

  1. ¡Hola Dani!

    Me vine a dar una vuelta por tu blog, para leer la reseña de este libro que me tiene muy intrigado. Lib ya me lo mandó, así que después de leer tu reseña, me dieron muchas ganas de ponerme con él. Increíble cómo las mejores historias nacen de lo que encierran las almas de los escritores, creo que para Sylvia, escribir, era un escape.
    Eso de los electroshock me parece bien fuerte. Lo que me descoloca un poco, es ver un final, al parecer, optimista, que no cuadra con lo que sucedió en la realidad. Las frases que pusiste, están geniales, me las robaría, pero ya las encontraré cuando lea el libro. ¡Saludos! #SigoSiendoDaniFan

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  2. Hola Dani!!!
    Wow, la verdad es que no tenía intención de leer este libro vaya es que ni lo conocía pero no sé, algo en la reseña me ha convencido, la sensación de Esther de estar perdida me es muy familiar así que me lo apunto <3
    Gracias por la reseña!!!
    Nos leemos, besos ^^

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